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Oscar Retto, Carlos -Chino- Domínguez y Oscar Medrano   serán homenajeados en el marco del Primer Congreso Internacional de Fotoperiodismo que organiza la Pontificia Universidad Católica del Perú.  Este homenaje es en reconocimiento a su trabajo, el que ha sido –y sigue siendo– un gran aporte a la historia del fotoperiodismo en nuestro país. 

Dicho homenaje se llevará a cabo en el Auditorio de Derecho el primer día del Congreso.  Asimismo se inaugurará la exposición fotográfica, en la cual se podrá apreciar una selección del trabajo de estos tres fotógrafos. 

Los tres homenajeados participarán en el panel titulado “50 años de fotoperiodismo” y compartirán sus experiencias, dificultades, anécdotas entre otras cosas.  El panel estará dirigido por el fotógrafo y profesor Jorge Deustua.  

 

 

Biografía de Oscar Retto

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Hay que admitir que no todos somos capaces de aceptar los desafíos que se presentan en la vida. No todos somos capaces de ser parte visible de una época e ir más allá dejando testimonios que formarán parte de nuestra historia.

Hace casi cincuenta años Oscar Retto Saldaña aceptó afrontar lo que sería combate, vida y pasión: el fotoperiodismo, profesión que lo ha llevado a conocer casi tres cuartas partes del mundo y ser testigo de las alegrías y miserias de nuestra historia en el último medio siglo.

Nació en Cajamarca el 14 de abril de 1927. Junto a su familia se mudó a Lima cuando sólo tenía ocho años, y desde corta edad entró en contacto con el oficio pues trabajó con sus tíos captando escenas en eventos sociales, y poco a poco su interés por la fotografía fue cambiando. Poner el ojo detrás del visor y disparar dejó de ser un acto pasajero y se convirtió en un modo de vida.

Es así como en 1954 ingresó a trabajar a Mezanine, una revista de espectáculos y cine. Poco después y ante la necesidad de canalizar ese interés por la fotografía postuló y obtuvo una beca para estudiar durante dos años foto periodística en Córdoba - Argentina. Luego regresó al Perú con la convicción de haber encontrado el eje de su vida.

En 1958 ingresó a las filas del diario Última Hora, en donde llegó a cubrir cuatro mundiales de fútbol: Chile 62, México 70, Argentina 78 y España 82. Sin duda, la fotografía de deportes es una de sus especialidades como también lo es la policial y las corridas de toros, de las cuales es aficionado. Sin embargo, los sucesos políticos no le fueron ajenos.

En 1982 estuvo presente en el levantamiento de "El Sexto" y las fotografías que tomó desde el Colegio Guadalupe dieron la vuelta al mundo en pocas horas. También presenció el descubrimiento de la fosa común donde hallaron el cuerpo del periodista Ayala Sulca, del diario La República, asesinado en Huanta.

Empezó a trabajar en el diario La República en 1984 y fue nombrado subjefe de la oficina de fotografía. En este diario le ha tocado cubrir acontecimientos importantes de nuestra historia, sobre todo aquellos relacionados con la época del terrorismo. La violencia de esos años ha sido capturada en sus imágenes, como el atentado contra el Club La Unión, el Palacio de Justicia, Canal 2, entre otros.

Pero Oscar Retto no sólo fue un testigo de los años de terrorismo en nuestro país sino también fue una víctima. En el año 1983 su hijo, Willy Retto, fotógrafo del diario El Observador y que continuaba la tradición familiar murió asesinado en el poblado de Uchuraccay junto con un grupo de colegas, en aquella tragedia que conmovió al mundo entero.

Son muchos los reconocimientos que ha recibido Oscar Retto. Uno de los más destacados fue el premio Presidente de la República de manos del presidente Fernando Belaúnde Terry, quien le obsequió una cámara fotográfica Rollei Flex, una maravilla para la época. Además durante la alcaldía de Eduardo Dibós recibió el premio Ciudad de Lima.

Este año cumplirá dos décadas de trabajo en el diario La República y cinco décadas como fotoperiodista.

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Biografía de Carlos -Chino- Domínguez

Más de cincuenta años viendo, captando atentamente cada detalle de nuestra realidad. Sus imágenes siempre han ido más allá de un simple registro de los sucesos. Y es que sus fotografías son como él mismo las ha denominado: "fotos con historia". Lo que Carlos "Chino" Domínguez ha logrado captar a lo largo de su carrera es lo que significa ser peruano. Si tendemos a sufrir de amnesia colectiva, él es responsable de devolvernos el pasado y nuestra realidad, para así demostrarnos que todos cargamos y compartimos la misma historia.

 

Hoy el Chino Domínguez puede jactarse de tener el archivo fotográfico más grande del Perú, de aproximadamente un millón de negativos que ha recolectado desde sus inicios en el año 1947. Sin embargo, lo voluminoso de su propiedad no es lo más valioso de su trayectoria sino que en gran mayoría de ocasiones ha sido el único en captar las imágenes precisas. Definitivamente es el maestro de las primicias y de las imágenes que han causado más polémica en la historia del periodismo gráfico peruano.

La primera etapa de su vida no hace más que explicar el carácter emprendedor y audaz de Domínguez. Desde muy pequeño trabajó como obrero en una fábrica. Es ahí donde nació el interés por el arte. A los 13 años participó en un concurso de pintura, obteniendo el primer lugar, razón por la que decide abandonar las máquinas y la manufactura por un laboratorio fotográfico. Durante un año trabajó en el estudio de Antonio Noguchi, quien le enseñó la técnica de laboratorio. Luego se presentó a una beca para estudiar fotografía en Argentina y no perdió la oportunidad.

Gracias a su buen desempeño, le dieron a elegir el lugar en que deseara practicar y prefirió El Gráfico, ya que era el medio que llegaba al Perú en aquella época. Culminado el año de prácticas dejó la cobertura de partidos de fútbol y viajó a Chile en donde ingresó a la revista Ercilla. Aquí se introdujo en el mundo de la denuncia social y descubrió su camino.

Luego regresa al Perú y desde entonces ha trabajado para todos los medios del país como independiente. La Prensa, El Comercio, Caretas y La República, de donde fue también fundador, son algunas de las publicaciones en las que han aparecido sus imágenes. Libertad e independencia han caracterizado el trabajo del "Chino" Domínguez, y es por ello que nunca le ha gustado trabajar exclusivamente para un medio. También ha viajado fuera del país para cubrir sucesos para agencias internacionales de noticias.

Su larga trayectoria lo ha hecho merecedor de las Palmas Artísticas del Perú en el grado de Gran Maestro, premio conferido por el Estado peruano. Sus fotografías han sido expuestas en la Unión Soviética, España, Cuba, Perú y

Chile. Ha editado e ilustrado libros de escritores y poetas nacionales. Uno de ellos es Jorge Basadre, imágenes de la historia 1903 - 2003, realizado en gran parte sobre la base de su archivo fotográfico. Este ha sido editado simultáneamente en español, inglés y francés. Sin embargo, el libro que condensa su trabajo y demuestra la especial perspectiva del fotógrafo es Los Peruanos, publicación que ha sido editada dos veces.

Ya ha dejado de lado las comisiones y los seguimientos. La casa que ocupa en la Quinta Heeren, singular expresión urbana de fines del ochocientos, se ha convertido en la sede de uno de los archivos fotográficos más importantes de nuestra historia. Actualmente el "Chino" Domínguez se encuentra trabajando en varios proyectos que lo han llevado a organizar miles de negativos.

Su amor por la fotografía lo ha llevado también a la docencia para transmitir sus conocimientos y tiene por eso numerosos discípulos que dan testimonio de su calidad humana y talento profesional.

 

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Biografía de Oscar Medrano 

Oscar Medrano, ayacuchano de 57 años de edad, nunca se amilana ante un encargo periodístico, y por eso ha estado presente en muchos acontecimientos que le exigieron audacia y coraje. Ha sabido documentar los hechos más significativos con ojo clínico e intuitivo. Con frecuencia ha debido vencer adversidades para congelar con su cámara las escenas más duras de nuestra realidad y no en vano es uno de los fotógrafos más importantes del periodismo gráfico peruano.

Ha registrado imágenes inolvidables en su trabajo fotográfico de cuatro décadas documentando la realidad del Perú. Un jaranero presidente tocando la guitarra (Alan García), una entonces primera dama e hija del presidente con su enamorado besándole el cuello (Keiko Fujimori) y un novato obispo de Ayacucho jugando básket (Juan Luis Cipriani) son algunas de esas imágenes.

Sus fotografías evidencian siempre a su autor por sus tomas audaces y significación política. Llegó a lugares casi inaccesibles del Perú en la época del terrorismo, como Lucamarca y Huaychao. Es "un fotógrafo de mil batallas", como le gusta llamarse, y también un reportero con agallas y decisión como lo señalan sus amigos.

Oscar Medrano conoció el mundo de la fotografía cuando ingresó a trabajar a los 16 años como ayudante en el departamento de fotografía del diario El Comercio Gráfico donde posteriormente se desempeñó como laboratorista. Tiempo después lo llamaron a Correo donde tomó algunas de sus mejores fotografías. Finalmente, pasó a trabajar en la prestigiosa revista Caretas en donde se ha mantenido por 25 años.

La primera comisión asignada en su carrera fue casual, pues no había fotógrafo que cubriese la noticia y resultó foto de portada en El Comercio Gráfico. Era la imagen de algunos muertos en la volcadura de un camión.

Otro de los méritos de Oscar Medrano es haber sido el primer fotógrafo peruano en captar imágenes desde el fondo del mar. Descendió una profundidad de 45 metros para fotografiar el reflote de un barco. Cubrió los terremotos de 1968 en Moyobamba y de 1970 en Huaraz. Para fotografiar esta terrible catástrofe caminó tres días junto con otros esforzados reporteros.

También fue un testigo clave en los ochentas cuando el terrorismo asolaba al Perú. Su rol durante esta época fue trascendental y lo convirtió prácticamente en un veterano de guerra, siempre era el enviado exclusivo a Ayacucho, su ciudad natal, que en ese tiempo era flagelado por el terrorismo.

Después fue designado a comisiones que le permitieron estar más cerca de las personalidades políticas. Muchas de sus fotografías han congelado momentos memorables así como hilarantes. Entre algunos de sus personajes más fotografiados se cuentan los ex-presidentes Alan García y Alberto Fujimori.

Su trayectoria ha sido reconocida por diferentes instituciones y ha recibido varios premios, entre ellos destacan: el Premio Mundial de Fotografía otorgado por la UPI (United Press International ­ 1974), el Premio Nacional Anual de

Fotografía durante tres años consecutivos (1973, 1974, 1975) y la Condecoración Orden del Sol otorgado por el Congreso de la República al mejor Cronista Parlamentario (1977, 1978).

Con su trabajo y su personalidad, Oscar Medrano ha sabido ganarse el respeto y la admiración tanto de reconocidos personajes políticos como de sus compañeros de trabajos quienes lo consideran un maestro del fotoperiodismo

 

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